Evaluación anatómica detallada del bebé entre las 18 y 24 semanas por el Dr. Omar Alberto Tirado Aguilar, subespecialista en Medicina Materno Fetal por el Instituto Nacional de Perinatología.
El Ultrasonido Estructural del Segundo Trimestre en Ciudad de México es el estudio anatómico detallado del bebé, generalmente realizado entre las 18 y 24 semanas. En esta evaluación se revisan de forma cuidadosa la cabeza, cerebro, cara, columna, corazón, abdomen, extremidades, placenta y líquido amniótico.
Es uno de los ultrasonidos más importantes del embarazo, ya que permite valorar el desarrollo del bebé, detectar oportunamente muchas alteraciones estructurales y brindar una orientación más precisa sobre el seguimiento que cada embarazo necesita. La ventana de las 18 a 24 semanas es ideal porque el bebé tiene el tamaño suficiente para ver sus estructuras con detalle, pero aún hay líquido amniótico abundante que favorece la visualización.
La calidad de este estudio depende críticamente de tres factores: la experiencia del operador, el tiempo dedicado al estudio y el equipo utilizado. Un ultrasonido estructural realizado correctamente requiere entre 40 y 60 minutos y la revisión sistemática de decenas de estructuras siguiendo los protocolos de la International Society of Ultrasound in Obstetrics and Gynecology (ISUOG).
💬 Agendar ultrasonido estructuralEl ultrasonido estructural sigue un protocolo ordenado que evalúa cada región anatómica del bebé con el detalle necesario para detectar alteraciones significativas.
Evaluación de la forma craneal, estructuras cerebrales (ventrículos, cerebelo, cisterna magna, línea media, plexos coroideos, cuerpo calloso) y medición de parámetros biométricos como DBP y circunferencia cefálica.
Revisión de perfil facial, órbitas, cristalinos, labios y paladar, hueso nasal y conformación general de la cara para descartar labio y paladar hendido u otras alteraciones faciales.
Evaluación de la columna en cortes sagital, transverso y coronal para descartar defectos del cierre del tubo neural, escoliosis u otras alteraciones vertebrales.
Ecocardiografía fetal básica con evaluación de las cuatro cámaras, tractos de salida de grandes vasos, arco aórtico, ritmo cardiaco y función valvular.
Valoración de la conformación del tórax, posición del corazón, integridad del diafragma y características de los pulmones para descartar hernia diafragmática y otras malformaciones torácicas.
Evaluación de estómago, riñones, vejiga, inserción del cordón umbilical y pared abdominal para descartar malformaciones renales, obstrucciones intestinales, gastrosquisis u onfalocele.
Revisión de los cuatro miembros con evaluación de huesos largos (fémur, húmero), manos, pies y dedos para descartar displasias esqueléticas y alteraciones ortopédicas.
Evaluación de la ubicación placentaria, características de la placenta, inserción del cordón umbilical y número de vasos en el cordón (dos arterias y una vena).
Valoración cualitativa y cuantitativa del líquido amniótico para descartar oligohidramnios o polihidramnios, que pueden indicar alteraciones maternas o fetales.
Además de la revisión anatómica, el ultrasonido estructural incluye la biometría fetal, que consiste en medir parámetros específicos del bebé para evaluar si su crecimiento es adecuado para la edad gestacional.
El ultrasonido estructural tiene un valor clínico que ningún otro estudio del embarazo puede igualar. Aquí te explicamos sus principales beneficios.
Es la principal herramienta para detectar malformaciones estructurales durante el embarazo. La mayoría de las alteraciones significativas pueden identificarse en este estudio.
Los hallazgos en esta ventana permiten evaluación complementaria, consejería adecuada y planificación perinatal con tiempo suficiente para todas las opciones disponibles.
Los resultados definen el plan de vigilancia posterior: frecuencia de ultrasonidos adicionales, estudios complementarios y coordinación con otros especialistas.
Cuando se detectan alteraciones, permite planear el hospital más apropiado, el equipo neonatal necesario y las intervenciones post-nacimiento que podrían requerirse.
En la mayoría de los casos, el estudio confirma un desarrollo adecuado y aporta la tranquilidad de saber que tu bebé está evolucionando como se espera.
Es una oportunidad única para ver a tu bebé con gran detalle, conocer su anatomía y llevarte imágenes que quedarán para siempre como recuerdo de este momento.
Un estudio con tiempo suficiente, revisión sistemática y explicación en tiempo real de cada hallazgo.
Idealmente entre las 20 y 22 semanas para mejor visualización. No se requiere preparación especial ni ayuno. El estudio es completamente indoloro.
Duración aproximada de 45 a 60 minutos. Abordaje abdominal con gel tibio. Se sigue un protocolo sistemático revisando todas las estructuras en orden.
Durante el estudio se explican los hallazgos y se muestran las estructuras del bebé. Momento ideal para fotografías y, cuando es posible, conocer el sexo del bebé.
Entrega de reporte detallado con revisión de cada estructura, biometría completa, percentiles de crecimiento y plan de seguimiento individualizado.
Pacientes de toda la Ciudad de México eligen al Dr. Omar Tirado para este estudio fundamental del embarazo por su detalle y rigor clínico.
El estudio más importante del embarazo con subespecialista en Medicina Materno Fetal formado en el Instituto Nacional de Perinatología. Citas y urgencias 24 horas en Ciudad de México.